Nostalgia

La mejor canción dedicada a Diego Maradona

La mejor canción dedicada a Diego Maradona

IGOR PASKUAL.- Hace 16 años que Andrés Calamaro se convirtió en una referencia para los aficionados al fútbol y la música. Publicó Maradona en el puesto 10 de su obra cumbre y desde el primer momento aquella canción ha sido parte del cancionero popular del fútbol. Igor Paskual, guitarrista de Loquillo, analiza la composición.

Maradona. Andrés Calamaro. 1999

¿Cuántos homenajes tiene Maradona en forma de canción? Incontables. Maradona se granjeó apasionadas simpatías entre los círculos artísticos con su talento torrencial, su carisma popular y una vida de estrella al límite. Pero, en muchas canciones, se han cargado demasiado las tintas en torno a la faceta excesiva de Diego. En otras se dirigen a él como el prócer sobre caballo que viene a salvar a la patria y a redimir a los humillados del planeta frente a los piratas del Primer Mundo.

No hay un poema musicado tan hermoso y respetuoso dedicado a Maradona como el de Andrés

El homenaje de Andrés Calamaro alude a la persona, al amigo que tiene un don celestial y lo comparte como alegría y no como venganza. No hay un poema musicado tan hermoso y respetuoso dedicado a Maradona como el de Andrés. Sencillamente es imbatible. La canción está convenientemente ubicada en el décimo lugar del primer disco del doble álbum ‘Honestidad Brutal“.

Se abre con un verso quevediano (“es un hombre pegado a una pelota de cuero“), pero donde en Quevedo es sátira (“Érase un hombre a una nariz pegado”), en Calamaro es respeto. En menos de dos minutos repasa su condición de hombre contradictorio, alguien que, por su condición divina, se rige por otras leyes, pero jamás pierde su condición humana o incluso de ‘gran persona’.

Es un ángel, por supuesto, pero sus alas están heridas; lleva un guante en el pie izquierdo, pero es un guerrero; es la Biblia juntó al calefón de Discépolo pero, sobre todo, es un amigo antes que un vicioso o un Mesías. La letra es una cumbre poética, plena de hallazgos líricos engarzados en un ritmo de pachanga o charanga-pop aliñado con un toque de Ska.

La letra es una cumbre poética, plena de hallazgos líricos engarzados en un ritmo de pachanga o charanga-pop

El atractivo de la canción reside en el contraste entre la letra de poeta laureado y el ritmo popular. Cualquiera puede sentirse pueblo y élite entonando esta canción que, sin embargo, no es adecuada para corear en las gradas sino para cantar en intimidad colectiva. Y la clave de la canción (‘estamos esperando que vuelvas’) es el resumen de la vida de Maradona, el Ave Fénix humano capaz de sobrevivir a todo y de volver. Eso mismo le habían dicho Andrés y Fito Páez a Diego en Ezeiza la víspera del Mundial del 94, cuando fueron a desearle “Salud, dinero y amor“: te estamos esperando.

La Biblia junto al calefón. La combinación de estas dos palabras aparece por vez primera en el tango de Discépolo “Cambalache” (1935). En las primeras décadas del siglo XX se populariza la construcción de los primeros retretes en las casas. Para limpiarse, el papel más cotizado era el de Biblia. La Sociedad Bíblica, una agrupación protestante, las repartía gratuitamente, aunque con otros fines. El calefón servía para calentar el agua para ducharse, en el caso de que hubiese ducha (todo un lujo).

Vía @Libero Revista

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