Congeladora

Rayados: un sentimiento

Por: Guillermo González.

Los vínculos afectivos que los fanáticos del fútbol desarrollamos con el club de nuestros amores va más allá de rachas ganadoras, hegemonías, periodos de reconstrucción o descensos. Va más allá de tener estrellas o desconocidos en los vestidores. Va más allá del mejor estadio de Latinoamérica o jugar en un estadio prestado.

Cuando es verdadero, es un amor comparable solo con el de una madre: incondicional, nos mantiene atados a nuestros colores sin importar cuales decisiones tome y sin que nosotros tengamos una influencia más grande que la de decir “no lo hagas, yo sé lo que te digo”.

En mi caso, me ha tocado derramar lágrimas por mi equipo (La Pandilla del Monterrey) en ocasiones buenas y malas: derrotas que nos arrebataron títulos de las manos, partidos moleros que significaban poco en el momento en el que fueron ganados o perdidos y en momentos culminantes de historias de éxito que fácilmente llevarán a la historia a un grupo selecto de jugadores y a su entrenador.

Sin embargo, es alentador atestiguar que los Rayados del Monterrey parecen al fin haber tomado decisiones concretas para formar un nuevo proyecto deportivo que podría llegar a asemejar a aquel equipo dirigido por “El Rey Midas” y que lograría establecer un periodo hegemónico por parte del Monterrey en el fútbol mexicano y en la región de la CONCACAF con cinco títulos.

Las recientes contrataciones de jugadores de talla internacional como Gargano o Funes Mori, sumadas a la presencia de los colombianos Medina, Cardona o Pabón parecieran dar un brinco de calidad ante lo que recientemente se había visto entre las filas del Monterrey, aunado a la desaparición del once titular de jugadores que pareciera que lograban estar en cuadro inicial por las mismas limitantes del equipo albiazul.

Si bien es cierto que los verdaderos amantes del fútbol apoyaremos a nuestros equipos hasta que estemos en camino al panteón (y algunos seguiremos después de ello), la realidad es que es lindo seguir a un club exitoso y lleno de figuras que a un equipo llanero con uniformes de mejor calidad.

Los colores se llevan en la sangre y el corazón, pero se siente mejor gritarle a Walter Gargano que a Rodrigo Rojas (¿alguien lo vio jugar?).

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

To Top