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Los cinco pecados de Osorio

La derrota frente a Alemania dejó un muy mal sabor de boca. No por el hecho de que México estuviera obligado a ganar, sino por los errores en el planteamiento del partido que resultaron determinantes y la deficiente reacción por parte del técnico.

Planeación del plantel:

Osorio armó un plantel que sin mucho análisis daría la impresión que era el más indicado. Sin embargo, hay dos posiciones, la contención y las laterales, que requerían otro perfil de jugadores y no se tomó en cuenta. En este equipo no había un contención natural, el colombiano decidió adaptar a jugadores que juegan normalmente como volantes en una posición que requiere conocimiento defensivo y de marcaje, y acabó por pagarlo muy caro, porque fue la primer ficha que cayó en un efecto dominó negativo que afectó todo el sistema defensivo.

Adaptación de centrales como laterales:

Miguel Layún y Luis Reyes fueron los únicos laterales que llevó Osorio y los dos juegan por la misma banda. Esto no parecía tan raro porque sabemos que le gusta adaptar a Salcedo y a Alanís como laterales. Pero esta adaptación no brindó lo que se esperaba: mayor solidez defensiva, al contrario. Además, en la salida de balón, el equipo perdió muchísimo, y los contenciones se vieron obligados, gran parte de los partidos, a recibir siempre de espaldas la pelota, complicando la circulación del balón.

Héctor Herrera como contención:

Sabemos que Héctor Herrera al inicio de su carrera jugó como un segundo contención en un 4-4-2. Pero desde hace mucho tiempo, en su equipo y en la Selección, en un sistema 4-3-3, ha jugado como un volante por derecha, nunca como un pivote. El técnico colombiano lo adaptó como tal, quizá buscando una mejor distribución del balón y mejor visión en la creación de juego, cuestiones en las que no acabó por brillar. Al final, Héctor Herrera, por jugar en una posición que desconocía, acabó cediendo su espalda y el espacio entre él y la línea defensiva, lo cual supieron aprovechar muy bien los rivales, como hoy Goretzka.

Esquema defensivo:

Una de las cosas que más se le criticó a Osorio fue la debilidad defensiva de su equipo. Ante Alemania, además de las dos cuestiones que ya he planteado con la contención y los laterales, el equipo trató de defender a espacios abiertos ante un rival que cuenta con jugadores como Draxler, Werner y Goretzka, que saben explotar muy bien los espacios, tirarse a las bandas y jalar la marca. Osorio lo confirmó en la conferencia de prensa, esa fue su estrategia defensiva. Resultó suicida.

Cambios:

Las reacciones desde el banquillo, en un partido tan importante como hoy, me parecen mucho más preocupantes que las famosas rotaciones. Hoy no se entiende que Carlos Vela no haya tenido ningún minuto de juego o que Aquino, siendo uno de los mejores del equipo, desequilibrando y haciendo un gran recorrido defensivo, saliera por Hirving Lozano. Tampoco se entiende que con la forma en la que cayeron los dos goles, no se buscara una forma de fortalecer la media cancha para no dejar tantos espacios entre líneas.

Conclusión:

Todo indica que Juan Carlos Osorio seguirá como técnico de la Selección mexicana. Yo creo que sería la mejor decisión. Como todos los equipos, se deben analizar los errores y los aciertos para seguir trabajando. Estoy seguro que alguien como el técnico colombiano, un estudioso, lo hará. No es la primera vez que México tiene problemas tácticos, ni será la última. Apoyo la continuidad de este proyecto, algo se debe aprender cuando hemos sido testigos de que un técnico por año en un seleccionado no es la mejor opción.

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